jueves, 21 de agosto de 2014

Espinacas con queso al jengibre.

   Ingredientes:

  • Espinacas frescas
  • Queso, en este caso gouda
  • Ajos
  • Jengibre fresco
  • sal
  • aceite de oliva virgen

   Rehogamos los ajos laminados en un buen aceite de oliva con un poco de sal. Lavamos bien las espinacas frescas y las troceamos. Las incorporamos a los ajos antes de que éstos se empiecen a dorar. Las espinacas no se hierven antes. Para dos personas podemos poner tranquilamente un kilo de espinacas, ya que éstas tienen mucha agua que perderán en gran medida.
   Removemos y rehogamos a fuego lento unos 10 minutos. Añadimos unas virutas de jengibre fresco y el queso. Rectificamos de sal cuando el queso se haya fundido.









miércoles, 20 de agosto de 2014

Pan iraní.

   La elaboración de este pan es muy sencilla y el resultado es muy rico e interesante, por la diferencia de textura y los matices de sabor.


   Ingredientes:

  • Harina de fuerza, 500 gr
  • Agua, 300 ml
  • Levadura de panadero, 25 gr prensada fresca o 15 gr liofilizada
  • Un poco de sal
  • Semillas de sésamo

   Fermentamos la masa como de costumbre, es decir, amasamos la harina con la sal, el agua tibia y la levadura. Dejamos reposar un par de horas o hasta que la masa doble el volumen.
   Pasado este tiempo volvemos a amasar y estiramos la masa con un rodillo en la placa del horno con unos 2 cm de grosor. Dejamos reposar 1/2 hora. Pasado este tiempo precalentamos el horno a 200ºC.
   Calentamos un poco de agua en un cazo y añadimos una cucharada de harina y disolvemos. Hervimos un poco hasta que espese.
   Paralelamente ponemos a tostar un puñado de semillas de sésamo en una sartén. Fuego bajo y removiendo contínuamente hasta que doren ligeramente y empecemos a notar el aroma a frutos secos.
   Ya lo tenemos preparado: pintamos con la mezcla de harina con agua el pan por encima y espolvoreamos con las semillas de sésamo que se quedarán pegadas. Metemos al horno unos 30 minutos a 180ºC.
   El resultado es muy bueno, para comer solo o acompañado, con dulce o salado.









martes, 19 de agosto de 2014

Pizza margarita de hojaldre.

Pizza sencillísima que les encanta a los niños. Aunque podéis probar a hacer el hojaldre vosotros, en este caso lo hemos comprado hecho.

   Ingredientes:

  • Lámina de hojaldre
  • Tomate frito
  • Orégano
  • Jamón York en lonchas
  • Queso para fundir

   Precalentamos el horno a 200ºC. Ponemos la lámina de hojaldre en la placa de horno con los bordes levantados, pinchamos con un tenedor el fondo para que no suba por el centro, y metemos en el horno 5 minutos.
   Sacamos el hojaldre y ponemos un lecho de tomate frito y espolvoreamos con orégano. Incorporamos lonchas de jamón york y encima el queso de fundir.
   Metemos otra vez al horno hasta que suba el hojaldre por los lados y se dore. Unos 15 minutos y un par más de grill. Quedará tal que así:








lunes, 18 de agosto de 2014

La flora intestinal influye en la respuesta inmune al VIH.

La hipótesis es que la respuesta de los anticuerpos puede derivarse de un conjunto de células B de recuerdo de preinfección provocada por bacterias del intestino que presenta reacción cruzada con la envoltura del VIH.


   Los microorganismos normales de los intestinos parecen desempeñar un papel fundamental en la forma en la que el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) frustra el ataque del sistema inmunológico, según revela una investigación de expertos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Duke, en Durham, Carolina del Norte, Estados Unidos.

   El estudio, publicado en Cell Host & Microbe, se basa en el trabajo previo de científicos del Instituto de Vacunas Humanas de Duke que revela que los anticuerpos que surgen originalmente para combatir el VIH son ineficaces. Estos anticuerpos se dirigen a regiones de la envoltura exterior del virus llamada gp41 que muta rápidamente, de forma que el virus escapa de ser neutralizado, pero resulta que el VIH tiene un cómplice en este logro: el microbioma natural del intestino.

   "La flora intestinal nos mantiene saludables al ayudar al sistema inmunológico a desarrollar y estimular un grupo de células inmunes que mantienen a las bacterias bajo control", explica el autor principal de este trabajo, Barton F. Haynes, director del Instituto de Vacunas Humanas de Duke. "Pero esta investigación demuestra que los anticuerpos que reaccionan a las bacterias también tienen una reacción cruzada con la envoltura del VIH", añade.

   Haynes apunta que el cuerpo combate la mayoría de las nuevas infecciones mediante el despliegue de lo que se conocen como células B vírgenes, que graban un recuerdo del patógeno, por lo que la siguiente vez que se encuentran con el problema, saben cómo combatirlo. Pero cuando el VIH invade y comienza a replicarse en el tracto gastrointestinal, no se envían esas células B vírgenes, sino que responden un gran grupo de células B preexistentes, las mismas que en el intestino combaten las infecciones bacterianas como el 'E. Coli'.

   Esto ocurre porque la región del virus del VIH a la que se dirige el sistema inmunológico, la región gp41 en la envoltura exterior del virus, parece ser una imitación molecular de los antígenos bacterianos a los que las células B están preparadas para atacar. "Todos estos anticuerpos no son de protección porque se dirigen a las regiones no protectoras de la envoltura del virus", argumenta,

   Haynes y sus colegas matizan que los hallazgos fueron confirmados en pruebas de personas que no estaban infectadas por el VIH. Entre las personas no infectadas, los investigadores aislaron anticuerpos mutados de gp41 de la flora intestinal que reaccionan de forma cruzada con bacterias intestinales.

   "La hipótesis es que la respuesta de los anticuerpos a gp41 en la infección por VIH puede derivarse de un conjunto de células B de recuerdo de preinfección provocada por bacterias del intestino que presenta reacción cruzada con la envoltura del VIH --subraya el autor principal, Ashley M. Trama--. Esto apoya la noción de que la respuesta dominante de los anticuerpos del VIH está influenciada por las células B de recuerdo previamente activadas que están presentes antes de la infección del VIH y que son de reacción cruzada con bacterias intestinales".

   Haynes considera que el hallazgo ofrece nueva información importante para desarrollar vacunas contra el VIH, que es la siguiente fase de la investigación. "La flora intestinal no sólo puede influir en el desarrollo y la función del sistema inmunológico, sino que tal vez también puede predeterminar nuestra reacción a determinadas infecciones como el VIH", concluye.



Cell Host & Microbe (2014); doi: 10.1016/j.chom.2014.07.003




miércoles, 13 de agosto de 2014

Bizcocho de salvado de trigo y cacao.

   Estupendo ejemplo de cómo hacer repostería muy buena, de sabor y textura, con el menor aporte de energía (sin azúcar, aceite o mantequilla ni harina) y rica en fibra y antioxidantes.

   Ingredientes:

  • 4 huevos camperos
  • 10 ml de edulcorante (ciclamato sódico y sacarina)
  • 30 gr de levadura de cerveza con germen de trigo
  • 20 gr de cacao puro
  • 300 ml de leche desnatada (sin lactosa)
  • 200 gr de salvado de trigo triturado
  • levadura química o gaseosa

   Como ya sabéis batimos bien los huevos y añadimos el resto de ingredientes excepto el salvado y la gaseosa.
     Precalentamos el horno a 200º C.
   Cuando ya esté bien batido incorporamos el salvado de trigo triturado y mezclamos hasta que la consistencia sea cremosa. Seguidamente ponemos la gaseosa y pasamos a un molde antiadherente. Yo utilizo papel vegetal.
   Una vez introducimos la masa en el horno bajamos la temperatura a 180º C y dejamos 30 minutos. Apagamos el horno y dejamos reposar dentro otros 20 minutos. Después desmoldar y dejar enfriar en una rejilla.

    Ha quedado muy buena de sabor (me gusta poco dulce) y esponjosa. Si os gustan los bizcochos dulcecitos añadir más edulcorante.
     Por supuesto es apto para diabéticos.







lunes, 11 de agosto de 2014

Queso vegetal o "quefu".

   Interesante alternativa al queso tradicional.

   Ingredientes:

  • Tofu firme, 250 gr
  • Levadura de cerveza y germen de trigo en polvo, 30 gr
  • sal
  • aceite de oliva virgen extra

   Trituramos el tofu firme y lo dejamos escurrir en un gasa de algodón para que pierda el máximo de líquido. Apretamos la gasa para ayudar al escurrido. Mezclamos en un bol con la levadura (desamargada) y el germen de trigo en polvo (le dará sabor al tofu). Incorporamos un poco de sal y aceite de oliva y lo amasamos bien, prensándolo en un bol pequeño.
   Dejamos reposar en la nevera.
   Ideal como postre con un poco de miel.
   Para mi sorpresa les ha gustado mucho a mis hijos, siendo el postre revelación de este verano.










viernes, 8 de agosto de 2014

Un ingrediente de los pimientos picantes inhibe cánceres intestinales.

La deficiencia del receptor molecular TRPV1, que actúa como centinela frente al calor, la acidez y el picante, incrementa las tasas de crecimiento tumoral.


   Investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de California, San Diego, en Estados Unidos, han descubierto que la capsaicina, un ingrediente activo del chile, produce la activación crónica de un receptor en las células que recubren el intestino de los ratones, generando una reacción que reduce el riesgo de tumores colorrectales.

   El receptor o canal de iones, llamado TRPV1, fue originalmente localizado en las neuronas sensoriales, donde actúa como un centinela para el calor, la acidez y los productos químicos picantes. "Todos ellos son estímulos potencialmente nocivos para las células", explica Eyal Raz, profesor de Medicina y autor principal del estudio, cuyos hallazgos se publican en Journal of Clinical Investigation. "Por lo tanto, TRPV1 fue descrito como un receptor molecular del dolor, pues tal era su función convencional".

   Ahora, no obstante, Raz y sus colegas han encontrado que TPRV1 también se expresa por las células epiteliales de los intestinos, donde se activa en virtud del crecimiento del receptor del factor epidérmico (EGFR, por sus siglas en inglés). EGFR es un motor de proliferación celular en el intestino, cuyo revestimiento epitelial se reemplaza aproximadamente cada 4-6 días.

   "Se requiere un nivel básico de actividad de EGFR para mantener la rotación normal de las células en el intestino", detalla Petrus de Jong, otro de los autores principales del estudio. "Sin embargo, si la señalización del EGFR se deja sin restricciones, aumenta el riesgo de desarrollo de tumores esporádicos", apostilla.

   Los científicos descubrieron que TRPV1, una vez activado por el EGFR, inicia una retroalimentación negativa directa sobre el EGFR. Ello se tradujo en que los ratones modificados genéticamente para ser deficientes en TRPV1 presentaron tasas de crecimiento tumoral intestinal más elevadas de lo normal.

Un supresor tumoral

   "Estos resultados mostraron que el epitelio TRPV1 normalmente funciona como un supresor de tumores en el intestino", resume de Jong. Además, los estudios moleculares de las muestras de cáncer colorrectal humano descubrieron recientemente múltiples mutaciones en el gen TRPV1, pero Raz señala que en la actualidad no hay evidencia directa de que la deficiencia de TRPV1 sea un factor de riesgo para el cáncer colorrectal en humanos.

   "En futuros estudios clínicos, se debe abordar la asociación directa entre la función TRPV1 y el cáncer colorrectal humano", reclama este experto. Pero si ése resulta ser el caso, el estudio actual sugiere que un potencial remedio podría ser la capsaicina picante, que actúa como un irritante en los mamíferos, generando una sensación de ardor en contacto con el tejido.

   La capsaicina se usa ya ampliamente como analgésico en ungüentos tópicos, por sus propiedades como un irritante que adormece los nervios, haciéndolos incapaces de informar sobre el dolor durante largos periodos de tiempo. También es el ingrediente activo del spray de pimienta.

Un 30% más de vida útil

   Los investigadores alimentaron con capsaicina a ratones genéticamente propensos a desarrollar múltiples tumores en el tracto gastrointestinal. El tratamiento dio lugar a una reducción de la carga tumoral y extendió la vida útil de los ratones más de un 30%, un tratamiento que fue aún más eficaz cuando se combina con celecoxib, un fármaco antiinflamatorio no esteroideo de la COX-2 ya aprobado para su uso en algunas formas de artritis y dolor.

   "Nuestros datos sugieren que los individuos con alto riesgo de desarrollar tumores intestinales recurrentes pueden beneficiarse de la activación crónica de TRPV1", adelanta Raz. "Hemos aportado la prueba de principio", concluye este experto.



J Clin Invest. doi:10.1172/JCI72340