miércoles, 20 de diciembre de 2017

Una dieta saludable se asocia con una mayor autoestima en los menores.

Así concluye un nuevo estudio realizado en ocho países, entre ellos España, que también recoge datos a la inversa: la autoestima se vincula con pautas que restringen el consumo de azúcares y grasas, y fomentan el de pescados y verduras.

Un estudio publicado en la revista BMC Public Health asocia la ingesta de productos saludables con una mayor autoestima y menos trastornos emocionales en los menores, independientemente del peso corporal. “Una dieta saludable puede mejorar el bienestar de los niños”, explica Louise Arvidsson, una de las autoras del trabajo, de la Universidad de Gotemburgo, Suecia. “En los pequeños hay una asociación entre el cumplimiento de las pautas dietéticas saludables y un mayor bienestar psicológico –lo que incluye menos problemas emocionales, mejores relaciones con otros niños y una mayor autoestima– dos años después".

Tras examinar a 7.675 niños de dos a nueve años de ocho países europeos (Bélgica, Chipre, Estonia, Alemania, Hungría, España y Suecia), los investigadores encontraron que una puntuación mayor en un índice de adherencia alimentaria saludable (HDAS) al inicio del estudio estaba asociado con una mayor autoestima y menos problemas emocionales y con sus semejantes un par de años después.

Además, las asociaciones entre HDAS y el bienestar fueron similares para los niños que tenían un peso normal y los que sufrían sobrepeso. "Fue sorprendente descubrir que la asociación entre la dieta inicial y un mayor bienestar dos años después era independiente de la posición socioeconómica de los niños y su peso corporal", añade Arvidsson.

El HDAS tiene como objetivo capturar el cumplimiento de las pautas dietéticas saludables, que incluyen limitar la ingesta de azúcares refinados, reducir las grasas y comer frutas y verduras. Un HDAS más alto indica una mejor adherencia a las recomendaciones, es decir, una alimentación más saludable. Las pautas son comunes a los ocho países incluidos en este estudio.

Más pescado y verduras

Los autores utilizaron datos de un estudio prospectivo de cohortes que pretende comprender cómo prevenir el sobrepeso en los niños y al mismo tiempo considerar los múltiples factores que contribuyen a ello. Al comienzo del período de estudio, se les pidió a los padres que informaran con qué frecuencia por semana sus hijos consumían alimentos de una lista de 43 artículos. Dependiendo de su consumo de estos alimentos, a los niños se les asignó una puntuación HDAS.

El bienestar psicosocial se evaluó en función de la autoestima, las relaciones con los padres, los problemas emocionales y con los compañeros. También se midieron la altura y el peso de los niños. Todos los cuestionarios se repitieron dos años después.

El estudio es el primero en analizar los componentes individuales incluidos en el HDAS y sus asociaciones con el bienestar de los niños. Los autores encontraron que la ingesta de pescado de acuerdo con las directrices (2-3 veces por semana) se asoció con una mejor autoestima y con una ausencia de problemas emocionales y entre compañeros. La ingesta de productos integrales se asoció con una falta de conflictos entre iguales.

Las asociaciones iban en ambas direcciones, es decir, un mejor bienestar se relaciona con el consumo recomendado de frutas, verduras, azúcar y grasa; una mejor autoestima se asocia con la ingesta de azúcar de acuerdo con las directrices; las buenas relaciones con los padres con el consumo de frutas y verduras ponderado; menos problemas emocionales con la toma de grasa aceptable; y menos problemas con los compañeros se asocian con el consumo de frutas y verduras saludable.

Los resultados deben confirmarse

Los autores advierten que los niños con mala alimentación y bajo bienestar eran más propensos a abandonar los estudios y, por tanto, estaban subrepresentados en el seguimiento a dos años, lo que complica las conclusiones acerca de las verdaderas tasas de mala alimentación y bajo bienestar.

Es más, como el estudio es observacional y se basa en datos facilitados por los padres, no es posible extraer conclusiones sobre la causa y el efecto. "Estas asociaciones deben confirmarse en estudios experimentales que tengan en cuenta a los niños con diagnóstico clínico de depresión, ansiedad u otros trastornos del comportamiento, en lugar del bienestar informado por los padres", concluye Arvidsson.


BMC Public Health (2017); doi:10.1186/s12889-017-4920-5



miércoles, 22 de marzo de 2017

El consumo de frutas y verduras podría reducir el riesgo de EPOC.

Un estudio del Instituto Karolinska revela que los fumadores que consumían más de 5 porciones diarias tenían hasta un 40% menos de probabilidades de desarrollar esta enfermedad.

Investigadores del Instituto Karolinska de Estocolmo, Suecia, han descubierto que el consumo de frutas y verduras puede reducir el riesgo de desarrollar enfermedad pulmonar osbtructiva crónica (EPOC), incluso en pacientes fumadores o que han dejado de serlo. Así se desprende de los resultados de un estudio con más de 40.000 participantes publicado en la revista Thorax, que reveló que los fumadores que consumían más de 5 porciones de fruta o verdura a diario tenían hasta un 40% menos de probabilidades de desarrollar una EPOC, en comparación con quienes consumían menos de 2. Además, cada porción adicional reducía el riesgo un 8% más.

"Todos los fumadores y ex fumadores deben comer la mayor cantidad posible de frutas y verduras, ya que cada porción extra disminuye significativamente el riesgo", ha destacado Joanna Kaluza, autora de esta investigación.

Según los autores de este trabajo, esta reducción del riesgo podría deberse a los antioxidantes encontrados en estos alimentos, que podrían ayudar a proteger los pulmones del daño causado por el tabaquismo. En total analizaron datos de 44.335 hombres mayores y de mediana edad que no sufrían EPOC al inicio del estudio, cuando se sometieron a diferentes cuestionarios para detallar su consumo de determinados alimentos y si consumían tabaco.

Los investigadores hicieron un seguimiento a estos participantes desde 1998 a 2012, y utilizaron un registro de pacientes para determinar si se les había diagnosticado EPOC durante ese periodo. De los que eran fumadores o lo habían sido, casi dos tercios (1.918) desarrollaron la enfermedad. El equipo de investigación dividió a los participantes en cinco grupos de acuerdo con la cantidad de porciones de frutas y verduras que comían diariamente. El grupo superior comía más de 5 porciones al día, mientras que el más bajo comía menos de 2 porciones al día.

El beneficio no se observa en los no fumadores

Así, vieron un riesgo significativamente reducido de EPOC cuando los fumadores y exfumadores consumían muchas frutas y verduras, algo que sin embargo no observaron en los no fumadores. Los ex fumadores con un alto consumo de verduras fueron un 34% menos propensos a tener EPOC que los ex fumadores con bajo consumo de frutas y hortalizas, y cada porción adicional conllevaba una disminución del riesgo del 4%.
Cuando los investigadores analizaron los tipos de productos vinculados a un menor riesgo de EPOC, vieron una asociación con las manzanas, peras, pimientos y verduras de hoja verde, pero no pasaba tanto con los cítricos, los tomates o las cebollas. "El alto consumo de frutas y verduras no sólo reduce el riesgo de EPOC sino también de enfermedades cardiovasculares y cáncer, y ayuda a mantener el peso corporal adecuado y otros beneficios", ha señalado Kaluza.





miércoles, 30 de noviembre de 2016

Bizcocho de yogur light de falsa mantequilla.

   Pues sí, el título parece un poco engañoso, pero realmente está exquisito con la mitad de azúcar y nada de aceite ni, por supuesto, de mantequilla. Le he dado mejor textura aumentando la cantidad de huevo y de yogur, y engañamos al cerebro añadiendo aroma de mantequilla y vainilla.

   Ingredientes:

  • Huevos camperos, 4
  • Azúcar, 100 gr
  • Yogures naturales enteros, 4
  • Aroma de mantequilla y vainilla
  • Harina de trigo, 300 gr
  • Levadura química, 10 gr

   Realmente no tiene misterio, si acaso batir muy bien los ingredientes, empezando por los huevos. Luego añadimos el azúcar. Seguimos batiendo, que se llene de burbujas. Luego los yogures y el aroma. Finalmente la harina y la levadura química.
   Cocemos en el horno, precalentado, a 180º C unos 30 minutos, arriba y abajo.
   No os preocupéis que no sobrará. Esponjoso y tierno, con un aroma que inundará la casa, y vuestro cerebro creerá que come bizcocho de mantequilla.













lunes, 28 de noviembre de 2016

Galleta de avena con frutas secas y jengibre.

   Ingredientes:

  • Copos de avena, 200 gr
  • Leche desnatada, 200 ml
  • Frutas secas y jengibre confitado, 100 gr

   En primer lugar ponemos en un bol los copos de avena y le agregamos la leche caliente. Dejamos reposar para que se hidraten los copos.
   Mientras picamos las frutas secas. En este caso he incorporado a partes iguales: jengibre confitado, dátiles, ciruelas pasas, arándanos confitados, pasas y nueces.
   En unos 15-20 minutos añadimos las frutas a la avena y formamos una bola. La ponemos entre dos papeles de hornear y estiramos con un rodillo para que quede con un espesor de aproximadamente 0,5 cm.
   Horneamos unos 20 minutos a 180º C hasta que esté tostado.
   Quedará crujiente cuando se enfríe. Sólo queda trocear y compartir. Delicioso y muy saludable.
















jueves, 13 de octubre de 2016

Piza tapada.

   Receta igual que la anterior pero con forma de piza con tapa, como un calzone, jeje.

Ingredientes para la masa:

  • Harina de trigo de fuerza
  • Agua
  • Sal
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Levadura de panadero
   Ingredientes para el relleno:
  • Tomate frito
  • Orégano
  • Guindilla triturada
  • Jamón York
  • Jamón serrano
  • Queso emmental, gouda o mozarella (o el que guste)
   Para preparar la masa mezclamos la harina con el agua (para 500 gr de harina unos 300 ml de agua), el aceite (para esa cantidad unos 50 ml), la sal (una cucharada) y la levadura de panadero.
   Amasar bien unos 5 minutos y dejar fermentar unas 2 horas.
   Estirar la masa y forrar el molde. Rellenar el hueco con los ingredientes seleccionados. Tapar el molde con masa.
   Con el horno caliente por arriba y abajo se cocina en unos 20 minutos.
   Dejar enfriar. También se puede dejar para el día siguiente.








PIZALENAS, pizas con forma de magdalenas.

   Para salir de la monotonía y cocinar con los niños hemos preparado estas pizas con forma de magdalenas.

   Ingredientes para la masa:

  • Harina de trigo de fuerza
  • Agua
  • Sal
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Levadura de panadero
   Ingredientes para el relleno:
  • Tomate frito
  • Orégano
  • Guindilla triturada
  • Jamón York
  • Jamón serrano
  • Queso emmental, gouda o mozarella (o el que guste)
   Para preparar la masa mezclamos la harina con el agua (para 500 gr de harina unos 300 ml de agua), el aceite (para esa cantidad unos 50 ml), la sal (una cucharada) y la levadura de panadero.
   Amasar bien unos 5 minutos y dejar fermentar unas 2 horas.
   Estirar la masa y forrar los huecos el molde, contando que sobre masa para cerrar por arriba.
   Rellenar el hueco con los ingredientes seleccionados.
   Con el horno caliente por arriba y abajo se cocina en unos 20 minutos.
   Dejar enfriar. También se puede dejar para el día siguiente.














jueves, 8 de septiembre de 2016

Tortilla de tofu.

   Ingredientes:

  • Huevos camperos
  • Tofu duro
  • Cúrcuma
  • Jengibre
  • Guindilla
  • Salsa de soja
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal

   Cortamos el tofu duro en dados y lo ponemos a marinar desde el día anterior en salsa de soja y agua a partes iguales, procurando que quede sumergido.
   Escurrimos el tofu y lo añadimos a los huevos batidos. También incorporamos la cúrcuma, el jengibre y la guindilla al gusto. Una pizca de sal y hacemos la tortilla normalmente con un poco de aceite.
   Sorprenderá lo rica que está.






miércoles, 24 de agosto de 2016

Nanopartículas obtenidas del jengibre contra la enfermedad inflamatoria intestinal.

Estas nanopartículas son absorbidas por las células del intestino donde se producen estas patologías, reparándolas e impulsando la proliferación de nuevas células que revisten al colon.

   Investigadores del Atlanta Veterans Affairs Medical Center, Estados Unidos, han conseguido obtener nanopartículas (de unos 230 nanómetros de diámetro) de la raíz del jengibre que podrían ayudar a curar la enfermedad inflamatoria intestinal, así como a combatir el cáncer relacionado con la colitis ulcerosa.

   En el trabajo, publicado en Biomaterials, los científicos comprobaron que estas nanopartículas son absorbidas por las células del intestino donde se producen estas patologías, reparándolas e impulsando la proliferación de nuevas células que revisten al colon. Además, ayudan a bajar la producción de proteínas que promueven la inflamación, aumentando las que combaten el proceso inflamatorio.

   "Parte del efecto terapéutico proviene de los altos niveles de moléculas de grasa en las partículas, como consecuencia de los lípidos naturales de la planta de jengibre. Uno de los lípidos es el ácido fosfatídico, un importante bloque de construcción de las membranas celulares. Asimismo, las partículas también retienen los componentes activos que se encuentran de forma natural en el jengibre, tales como 6-gingerol y 6-shogaol", han explicado los científicos.

   Ahora bien, la idea de luchar contra la enfermedad inflamatoria intestinal a través de nanopartículas no es algo nuevo, puesto que en los últimos años diversos expertos ya han explorado cómo se pueden administrar medicamentos convencionales a través de la nanotecnología.

   Un enfoque que puede permitir que las dosis de fármacos se entreguen únicamente cuando sean necesarias, evitando así efectos sistémicos no deseados. "La ventaja del jengibre es que no es tóxico, por lo que podría representar una fuente muy rentable para la medicina", han zanjado los científicos.






miércoles, 17 de agosto de 2016

Comer más proteína vegetal disminuye el riesgo de muerte.

Las personas que fuman, son sedentarias o beben demasiado alcohol tienen mayor probabilidad de morir debido al consumo de proteínas de origen animal, mientras que las proteínas vegetales disminuyen el riesgo, según un estudio.

   Comer más proteínas de fuentes vegetales está asociado con un menor riesgo de muerte, mientras que las proteínas animales lo aumentan, especialmente entre los adultos con hábitos de comportamiento poco saludables como fumar, beber alcohol en exceso, tener sobrepeso o ser sedentario, según un estudio publicado en JAMA Internal Medicine.

   "Mientras que los estudios anteriores se han centrado principalmente en la cantidad total de ingesta de proteínas, nuestro estudio analiza qué fuentes proteicas son más saludables”, explica Mingyang Song, investigador en el Hospital General de Massachusetts.

   Investigadores del Hospital General de Massachusetts y de la Escuela de Medicina de Harvard, en Estados Unidos, han utilizado datos de dos grandes estudios dietéticos estadounidenses que llevan hasta 32 años analizando las costumbres alimentarias de la población. Los resultados mostraron que los 131.342 participantes ingerían de media en sus dietas un 14% de proteína animal frente a un 4% de proteína vegetal.

   Según la investigación, un incremento del 10% en la ingesta de proteínas animales aumenta un 8% el riesgo de muerte por enfermedades cardiovasculares y un 2% por el resto de causas. Por el contrario, aumentar un 3% el consumo de proteínas vegetales disminuye un 12% las posibilidades de morir por un problema cardiovascular.

Mejor pescado que carne roja

   Esta asociación entre proteína animal y riesgo de mortalidad solo se aplica a los participantes con al menos un factor asociado a estilos de vida poco saludables: bajo peso o sobrepeso; consumo excesivo de alcohol, tabaquismo o sedentarismo. De hecho, la asociación desapareció en los participantes con un estilo de vida saludable.

   De todos los alimentos con proteínas animales, las carnes rojas procesadas y no procesadas –que incluyen tanto la carne de vacuno como los productos del cerdo– son las más dañinas.  

   La sustitución del 3% de las proteínas animales por calorías de proteína vegetal se relaciona con un menor riesgo de muerte por todas las causas. Las probabilidades disminuyen un 34% con la sustitución de la carne roja procesada, un 12% con la carne roja no procesada y un 19% con el reemplazo de los huevos.

   "La gente debe considerar comer más proteínas vegetales que proteínas de origen animal, y entre las animales, las de pescado y pollo son probablemente la mejor opción”, afirma Song. Según los investigadores, el estudio ayuda a que las recomendaciones en salud pública se centren ahora en difundir las fuentes de proteínas más saludables. 

miércoles, 15 de junio de 2016

La alteración de la microbiota intestinal provoca obesidad.

   Una investigación en ratones demuestra que el acetato estimula las células beta para secretar más insulina, gastrina y grelina, lo que conduce a una mayor ingesta de alimentos.



   La obesidad está vinculada a los cambios en nuestros microbios intestinales --los miles de millones de pequeños organismos que habitan en nuestro intestino--, pero no está claro el mecanismo. En un estudio publicado en Nature, un equipo de investigadores de la Universidad de Yale, en Estados Unidos, ha identificado cómo una microbiota intestinal alterada causa obesidad.

   En un estudio anterior, Gerald I. Shulman, profesor de Medicina, observó que el acetato, un ácido graso de cadena corta, estimula la secreción de insulina en roedores. Para obtener más información sobre el papel del acetato, Shulman, quien también es investigador del Instituto Médico Howard Hughes, y un equipo de investigadores de Yale realizó una serie de experimentos en modelos de roedores de la obesidad.

   El equipo de investigación comparó el acetato con otros ácidos grasos de cadena corta y encontró niveles más altos de acetato en los animales que consumieron una dieta alta en grasa. También vieron que las infusiones de acetato estimularon la secreción de insulina por las células beta en el páncreas, pero no estaba claro cómo.

   A continuación, los científicos determinaron que cuando se inyecta el acetato directamente en el cerebro, se provoca un aumento de insulina mediante la activación del sistema nervioso parasimpático. "El acetato estimula las células beta para secretar más insulina en respuesta a la glucosa a través de un mecanismo que media centralmente -dice Shulman-. También estimula la secreción de las hormonas gastrina y grelina, que conducen a un aumento de la ingesta de alimentos".

   Por último, el equipo de investigación buscó establecer una relación causal entre la microbiota intestinal y el aumento de la insulina. Tras la transferencia de materia fecal de un grupo de roedores a otro, se observaron cambios similares en la microbiota intestinal, los niveles de acetato y la insulina.

   "En conjunto, estos experimentos demuestran una relación causal entre las alteraciones en la microbiota intestinal en respuesta a los cambios en la dieta y el aumento de la producción de acetato", afirma Shulman. El aumento de acetato, a su vez, conduce a un incremento de la ingesta de alimentos, lo que desencadenó un ciclo de retroalimentación positiva que impulsa la obesidad y la resistencia a la insulina, explica.

   Los autores del trabajo sugieren que este bucle de retroalimentación positiva puede haber tenido un papel importante en la evolución, al hacer que los animales engorden cuando encontraron alimentos altos en calorías en tiempos de escasez de alimentos.

   "Las alteraciones en la microbiota intestinal se asocian con la obesidad y el síndrome metabólico en los seres humanos y roedores --señala Shulman--. En este estudio, se proporciona un nuevo mecanismo para explicar este fenómeno biológico en los roedores, y ahora estamos examinando si este mecanismo se traduce en los seres humanos".

lunes, 21 de diciembre de 2015

Crema dulce de calabaza con tofu.

   Postre muy fácil de hacer como alternativa a una crema de queso. Se puede utilizar para comer solo o como relleno de un bizcocho para una tarta.

   Ingredientes:

  • Calabaza asada o cocida
  • Tofu duro
  • Miel
  • Canela molida
  • Jengibre molido

   En este caso he utilizado calabaza asada, que le da un sabor más auténtico, pero cocida o rehogada a fuego lento también está deliciosa.
   Según la textura que queramos se puede triturar todo en la batidora o chafar con un tenedor para que quede un poco grumoso. He optado en esta ocasión por el tenedor, de manera que al quedar grumoso se diferencian más los distintos sabores. Dejamos unas horas en la nevera para que repose.







miércoles, 2 de diciembre de 2015

La tasa de obesidad en niños aumenta en España en un 9% desde 2000.


La prevalencia actual de esta enfermedad en la población entre 25 y 64 años es de 19,8%, según el 'Estudio de evaluación de los hábitos alimentarios y estado nutricional de la población española'.


   La tasa de obesidad en España ha aumentado un 9% en niños y jóvenes y un 4% en adultos en los últimos 15 años, según el 'Estudio de Evaluación de los Hábitos Alimentarios y Estado Nutricional de la Población Española' (ENPE), impulsado por la Escuela de Alimentación de la Fundación EROSKI.

   El V Encuentro de Salud, organizado por la Escuela de Alimentación de la Fundación EROSKI, que se celebra este jueves en Bilbao, ha acogido la presentación de los resultados finales del 'Estudio sobre Hábitos Alimentarios y Estado Nutricional de la Población Española' (ENPE) ante más de 150 profesionales de la Nutrición y Medicina.

   El doctor Javier Aranceta, presidente del Comité Científico de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) y director científico de este estudio, junto a la doctora Cármen Pérez, coordinadora técnica del estudio nutricional, acompañados del director de la Fundación Eroski, Alejandro Martínez Berriochoa, han sido los encargados de presentar esta investigación cuyo objetivo es conocer y evaluar los hábitos alimentarios y estado nutricional de la población española.

   La principal conclusión de este estudio, que tiene como base 6.800 encuestas realizadas a hombres y mujeres a partir de los tres años de edad y hasta más de 65 años entre mayo de 2014 y mayo de 2015 en todas las comunidades autónomas, es el incremento en la prevalencia de la obesidad en España.

   Los valores más elevados se encuentran en la población infantil y juvenil y se describen en los intervalos de edad de 6 a 9 años y de 18 a 24 años, con un aumento del 9% de la tasa de obesidad desde 2000 hasta el 22,8%. La prevalencia actual de obesidad en la población adulta (edad entre 25 y 64 años) es de 19,8%, cuatro puntos superior a los datos de 2003. En cuanto a la población mayor de 65 años la cifra de prevalencia de obesidad es ligeramente superior a datos precedentes y se sitúa en el 36,4%.

   En población infantil, juvenil y adulta la prevalencia de la obesidad es superior en hombres que en mujeres hasta los 65 años, a partir de dicha edad se invierte la tendencia. Además, el 4,7% de la población tiene obesidad mórbida (7,2% mujeres y 4,3% hombres), "la que tiene más riesgo para la salud", y un 2,4% de mujeres tienen bajo peso (un índice de masa corporal por debajo de 18,5), por lo que pueden ser susceptibles de sufrir trastorno alimentario.

   Aranceta ha señalado que "uno de los elementos más importantes en relación al riesgo cardiovascular, la principal causa de mortalidad, es el perímetro abdominal", y el estudio señala que "en riesgo muy aumentado" se encuentra un 24,1% de hombres y 39,5% de las mujeres en edad adulta.



Baleares, País Vasco y Cantabria, comunidades con menor prevalencia

   El análisis de la distribución geográfica de la obesidad revela tasas más elevadas en Asturias, Aragón y Andalucía, por este orden. Por el contrario, las comunidades autónomas con menor prevalencia de obesidad son Baleares, País Vasco y Cantabria, con entre 8 y 10 puntos por debajo de la media.

   Los principales factores determinantes del aumento de peso en el caso de la población infantil se asocian con mayor intensidad a las clases sociales "modestas" y grupos de población sedentaria que manifiestan bajo consumo en frutas, verduras y hortalizas.

   Según reflejan los resultados de las encuestas, la mayoría de la población realiza tres comidas principales: desayuno, comida y cena todos los días. Sin embargo, un 44% de la población encuestada nunca realiza la comida de media mañana y casi un 39% no merienda "a pesar de que los principales expertos en Nutrición recomiendan la ingesta de cinco comidas", ha recordado Aranceta. Además, un 1,2% jamás desayuna.

   Aranceta ha recordado que "la duración de las comidas, la compañía y las actividades que se realizan mientras se come también influyen en los hábitos alimentarios" y ha revelado, en cuanto a la duración de las comidas, que más del 44% de las personas suele tardar menos de 10 minutos en desayunar, tiempo que se alarga ligeramente en fin de semana.

   En las comidas principales suele emplearse más tiempo, si bien más de un 20% tarda menos de 20 minutos, "tiempo escaso para estas comidas del día" ha puntualizado. Asimismo, más de 40% realizan el desayuno solos, durante el fin de semana suele haber mayor hábito de desayuno en familia.

   Además, los datos del estudio ENPE revelan que las frecuencias de consumo de pescado recomendadas son bien conocidas entre la población (más del 84%), a diferencia de las recomendaciones diarias de fruta y verdura (ambas 25%) o el aporte de la ración principal del día (28,5%).

   Estos resultados, en opinión del Aranceta, "suponen un reflejo de la necesidad de insistir en la comunicación de las recomendaciones de frecuencia de consumo de los diferentes alimentos a toda la población, para reforzar sus conocimientos sobre la adecuada distribución de los alimentos en una dieta variada y equilibrada".



Preferencias y aversiones

   Los alimentos más habituales en el desayuno son la leche, el café y el pan, más del 50% de la población los incluye en su dieta. A media mañana la fruta, el bocadillo y el agua son los más usuales. En la merienda, los alimentos más frecuentes son la fruta, la leche, el bocadillo y el café.

   En cuanto a las preferencias y aversiones alimentarias de la población, tanto para las mujeres como para los hombres, las judías verdes son la verdura preferida, en contraposición con las borrajas y las berzas que son por las que menos optan. Un patrón de gustos que se repite también por franjas de edad.

   Entre las hortalizas el tomate es la preferida para hombres y la lechuga para las mujeres. En el extremo opuesto, la rúcula y los rabanitos son los menos preferidos por hombres y mujeres, respectivamente. El tomate es también la hortaliza preferida para la población infantil de entre 3-8 años, para el resto de grupos de población por edad la hortaliza estrella es la lechuga.

   En el grupo de frutas, tanto por sexos como por grupos de población según edad, la manzana es la elegida en primer lugar frente al albaricoque, la que menos se prefiere. Igual ocurre en la familia de las legumbres, en la que las lentejas son las preferidas de la población frente a la soja en último lugar de preferencias.

   La ternera y el pollo son las carnes que más gustan a hombres y mujeres, respectivamente. El cabrito se encuentra en el extremo opuesto. Según grupos de población por edad, el alimento estrella de esta familia es el pollo. La merluza es el pescado favorito para todos los segmentos de población, tanto por sexo como por edades. Entre los menos preferidos, el verdel y el chicharro.

   De los lácteos el queso es el alimento estrella entre la población adulta, mientras que en la población infantil y juvenil dicho puesto lo ocupa la leche entera. En el grupo de los cereales el arroz blanco es el favorito para toda la población. En el lado de los menos preferidos aparecen el arroz integral en la población hasta los 18 años, y el pan de molde entre los adultos a partir de 19 años.

   El agua es la bebida sin alcohol que más gusta, mientras que la población hasta los 64 años de edad prefiere el agua embotellada, el grupo a partir de 65 años opta por el agua del grifo. La cerveza y el vino son las bebidas alcohólicas estrella, siendo preferida la primera por los hombres y la segunda por las mujeres.

   Ante los datos recogidos, el doctor Aranceta ha valorado que "la conclusión que se puede extraer de estos resultados es que hoy más que nunca son necesarias acciones que permitan la implementación de programas de educación nutricional prioritariamente en el ámbito escolar, laboral y comunitario a partir de iniciativas que favorezcan el empoderamiento individual para el conjunto de la población".




miércoles, 18 de noviembre de 2015

La diabetes tipo 2 ha aumentado en un 50% en niños en los últimos 10 años por el sobrepeso y el sedentarismo.

En España hay 2 millones de personas con diabetes que no están diagnosticadas, según datos del Grupo de Estudio de la Diabetes en Atención Primaria de la Salud (GEDAPS).

   La mayoría de casos de diabetes en niños y adolescentes son del tipo 1, cuyo origen es genético, pero en los últimos 10 años han aumentado un 50% en España los casos de diabetes tipo 2 en este grupo de edad como consecuencia de los cambios de hábitos de vida y el aumento del sobrepeso y el sedentarismo.
   "Por ahora sigue siendo extraordinariamente rara pero está creciendo mucho", ha destacado Javier García Soidán, coordinador del Grupo de Estudio de la Diabetes en Atención Primaria de la Salud (GEDAPS), durante un acto organizado por la Federación de Diabéticos Españoles (FEDE) con motivo del Día Mundial de la Diabetes, que se celebra el 14 de noviembre.
   Actualmente en España hay unos 10.000 menores de 15 años con diabetes, con cerca de 1.200 nuevos casos cada año. Aunque el 90% están afectados por diabetes tipo 1, causada por un mecanismo del propio organismo que causa la destrucción de las células que producen insulina, lo que preocupa a los expertos es el incremento de la diabetes tipo 2 a estas edades.
   A pesar de que, por el momento, representa sólo el 10% restante y afecta a sólo un 0,15% de todos los niños y adolescentes, el incremento de casos se asocia a un mayor sedentarismo y obesidad. "Ahora muchos se pasan el día delante del televisor, el ordenador o con los videojuegos, y comen comida rápida como pizzas, hamburguesas, con mucho más contenido calórico, lo que hace que aumente la obesidad infantil", según García Sedán.
   De hecho, este experto recuerda que España está entre los primeros países con más sobrepeso u obesidad infantil del mundo, afectando ya al 25% de los niños, lo que conlleva "un mayor riesgo de diabetes tipo 2 y todos los problemas cardiovasculares del futuro". Además, el problema de estos casos no son tanto los tratamientos que necesitan como las complicaciones que pueden surgir, que se asocian muy directamente a los años de evolución.
   "Suelen aparecer generalmente a partir de los 10 años, por lo que dependiendo de a qué edad debute la enfermedad las consecuencias serán muy distintas. Un paciente que debute con 15 años, si no se controla, empezaría con las complicaciones a los 25 años, y le queda todavía mucha vida por delante. Y eso es un problema", ha lamentado.
   Durante el acto, el ministro de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Alfonso Alonso, también ha lamentado que hasta el 20% de los niños en España sean sedentarios y anima a mejorar los hábitos alimenticios, tanto entre la población infantil como en la edad adulta. "Presumimos mucho de dieta mediterránea pero un 52% de la población tiene sobrepeso", ha lamentado.
5,3 millones de casos, incluida la diabetes oculta
   Además, el ministro ha recordado que entre los 5,3 millones de caoss se incluye una "diabetes oculta" como consecuencia del infradiagnóstico de la enfermedad que FEDE cifra en cerca de 2 millones de afectados que todavía lo desconocen, y anima a mejorar la sensibilización "para que la gente pueda saber si está en riesgo de padecerla". Sobre todo, ha añadido Alonso, porque hasta el 70% de los casos de diabetes tipo 2 son prevenibles a través de hábitos de vida saludables.
   En cuanto al tratamiento de la enfermedad, el ministro ha recordado que durante este año se han autorizado ocho nuevos medicamentos y tienen pendientes "alguno más", si bien lamenta que no haya una innovación "a la vuelta de la esquina" que permita revertir la enfermedad como ha sucedido este año con la hepatitis C. "Uno quisiera que también ocurra con la diabetes", ha defendido Alonso, "aunque suponga un reto para el sistema".
   Además, el Ministerio pondrá en marcha en 2016 un nuevo 'software' gestor de enfermedades crónicas que facilitará a los profesionales sanitarios el tratamiento de los diabéticos. Dicho programa está ahora en proceso de validación por parte de los expertos, y permite la mejora de la coordinación de los niveles asistenciales a los profesionales y facilitará el tratamiento, el seguimiento de la enfermedad y la aplicación de protocolos asistenciales que mejoren el control de la diabetes.

   "El 40% no tiene una buena adherencia a su tratamiento, tanto al farmacológico como a un estilo de vida saludable. Si hay un mayor control y coordinación, habrá menos complicaciones", ha apuntado Andoni Lorenzo, presidente de FEDE.



martes, 6 de octubre de 2015

Pavo estofado con verduras.

   Como se observa en la foto hoy toca comida de fiambrera y hecha el día antes en la olla rápida.

   Ingredientes:

  • Carne de pavo para guisar
  • Patata
  • Cebolla
  • Zanahoria
  • Judías verdes
  • Jamón serrano en taquitos
  • vino blanco
  • cúrcuma
  • laurel
  • sal
  • aceite de oliva virgen extra

   Cortamos la cebolla, la zanahoria y la patata en dados de medio centímetro y los rehogamos en aceite y un poco de sal.
   Removemos constantemente para que no se pegue y cuando empiece a pochar incorporamos el pavo troceado. Podemos añadir un poco más de aceite si es necesario.
   Cuando la carne cambie de color añadimos el laurel y la cúrcuma. Removemos bien y agregamos un vaso de vino blanco. Dejamos un par de minutos que evapore el alcohol y cubrimos con agua. Rectificamos de sal y añadimos las judías verdes y el jamón serrano.
   Tapamos la olla rápida y dejamos a fuego mínimo 15 minutos.
   Al día siguiente a la fiambrera y al trabajo. Rico, rico.










lunes, 5 de octubre de 2015

"Turrofu". Crema de tofú con turrón.

   Deliciosa crema para comer sola o acompañar todo tipo de tartas.

   Ingredientes:

  • Tofú duro, 300 gr
  • Turrón de Xixona o blando, 100 gr
  • Miel, 3 ó 4 cucharadas
  • Canela en polvo
  • Jengibre en polvo

   Trituramos el tofú duro escurrido, junto con la canela, el jengibre y la miel. Cuando ya está bien cremoso añadimos el turrón troceado. Se tritura al gusto, según queramos que se noten trocitos de turrón o no.
   En mi caso le he puesto una base de bizcocho. Estaba delicioso y mis hijos lo han devorado.








jueves, 24 de septiembre de 2015

Una cepa de bifidobacterias induce una respuesta antiinflamatoria en células intestinales.

Se trata de la 'B. animalis subsp. lactis', la más utilizada en el campo de los lácteos con probióticos, y que produce un polisacárido que protege frente a los ácidos estomacales y las altas concentraciones de sales biliares del duodeno.


   Un estudio internacional liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha concluido que una cepa de bifidobacterias utilizada en lácteos con probióticos induce una respuesta antiinflamatoria en células intestinales que podría aliviar algunas patologías que afectan al intestino.

   La bifidobacteria utilizada, conocida como 'B. animalis subsp. lactis', es la más utilizada en el campo de los alimentos funcionales lácteos con probióticos y, según se ha visto, produce un polisacárido de gran tamaño que protege frente a los ácidos estomacales y las altas concentraciones de sales biliares del duodeno. El hallazgo aparece publicado en la revista Applied and Enviromental Microbiology.

   "Utilizando herramientas genéticas, hemos visto que cepas de 'B. animalis' son capaces de producir exopolisacáridos capaces de atenuar la respuesta inmune de distintas células humanas", ha explicado Patricia Ruas-Madiedo, investigadora del CISC en el Instituto de Productos Lácteos de Asturias.

   Los resultados aún están en fase 'in vitro', pero en un futuro podrían aplicarse al desarrollo de alimentos funcionales y suplementos alimentarios que ayuden al tratamiento de enfermedades intestinales. No obstante, "en ningún caso el alimento funcional sustituiría al tratamiento con medicamentos, pero podría ayudar a disminuir la inflamación", defiende la autora.

   Los exopolisacáridos son polímeros de carbohidratos que están presentes en algunas bacterias. Confieren protección frente a condiciones adversas y pueden favorecer la colonización por parte de esas bacterias de su hábitat natural.

   Estos polímeros protegen, asimismo, frente al ácido del estómago y las altas concentraciones de sales biliares presentes en el duodeno y facilitan que las bifidobacterias perduren en el intestino grueso.

   Estudios previos sugerían que esta bifidobacteria se puede incluir de forma satisfactoria en productos lácteos fermentados puesto que se mantiene viable y, además, las cepas productoras de exopolisacáridos confieren propiedades sensoriales adecuadas en los alimentos.

   Por ello, "el siguiente paso en nuestra investigación es la realización de estudios experimentales in vivo que permitan demostrar la eficacia de estas cepas para aliviar los síntomas de la inflamación intestinal", añade Ruas-Madiedo.









jueves, 17 de septiembre de 2015

Espaguetis con carne picada de pollo y garbanzos.

   Ingredientes:

  • Espaguetis, 80 gr por persona
  • Cebolla
  • Ajos
  • Carne picada de pollo, 100 gr por persona
  • Garbanzos cocidos
  • Tomates maduros
  • vino blanco
  • sal
  • aceite de oliva virgen extra
  • pimentón dulce
  • cúrcuma
  • guindilla al gusto

   Mientras se cuecen los espaguetis freímos la cebolla picada y el ajo laminado con un poco de sal. Antes de que empiecen a dorarse se añade la carne picada de pollo y se fríe a fuego alto sin parar de remover.
   Cuando haya cambiado de color completamente se incorpora una cucharada de pimentón dulce y otra de cúrcuma. Se mezcla bien y agregamos medio vaso de vino blanco. En medio minuto añadimos los garbanzos y los tomates picados y si es necesario un poco de agua para que esté todo cubierto. Rectificamos de sal. Dejamos a fuego lento unos 20 minutos. Servimos acompañado de los espaguetis y guindilla al gusto.







miércoles, 16 de septiembre de 2015

Constatan la alta prevalencia de malos hábitos en el desayuno en ingresados por infarto o angina.

Un estudio muestra que la omisión del desayuno en pacientes con SCA es superior al 10-18% de la población general.


   Son varios los estudios que demuestran que las personas que no desayunan tienen una incidencia de infarto de hasta un 27% superior con respecto a aquellas que sí desayunan. Hasta ahora se desconocían los hábitos del desayuno en los pacientes con enfermedad cardiovascular; sin embargo, un estudio publicado en el último número de Revista Española de Cardiología (REC) afirma que casi la mitad de los pacientes ingresados por síndrome coronario agudo (SCA), es decir, infarto o angina inestable, desayuna incorrectamente.

   El Dr. Alberto Cordero, miembro de la Sociedad Española de Cardiología (SEC) y cardiólogo de la Unidad de Hemodinámica del Hospital de San Juan, Alicante, explica que, “hasta el momento se habían llevado a cabo estudios que evidencian malos hábitos alimentarios en la población española y a través de estudios poblacionales se sabe que entre un 10% y un 18% de la población no desayuna. Sin embargo, esta investigación ha acotado la muestra de análisis y ha estudiado cómo es el desayuno de los pacientes que ingresan por infarto en los hospitales y la incidencia directa que el desayuno tiene en el sistema cardiovascular”.


La investigación, llevada a cabo entre el Hospital de San Juan, Alicante, y el Hospital General de Valencia, analizó por primera vez los hábitos alimentarios en el desayuno de 181 pacientes con SCA mediante diez preguntas, cinco de las cuales giraron en torno al grado de adherencia a la dieta mediterránea –considerada la más beneficiosa para el sistema cardiovascular-, así como el estilo de vida y la alimentación saludable:

-Consumo habitual de frutos secos
-Consumo mínimo de dos piezas de fruta al día
-Consumo mínimo de verdura tres veces a la semana
-Consumo de pescado dos veces por semana
-Realizar un mínimo de 30 minutos de ejercicio físico al menos tres veces a la semana

   Tras estas preguntas los expertos observaron que 44 pacientes admiten no desayunar habitualmente y 60 toman solo líquido. Además, sumando estos dos grupos, se observó que un 42% presenta un patrón dietético incorrecto y que esto se asocia a más sedentarismo, mayor prevalencia de tabaquismo y más frecuentemente síndrome coronario agudo con elevación del segmento ST, que hace referencia al conocido como infarto agudo de miocardio clásico. “El estudio ha permitido conocer que la omisión del desayuno en los pacientes ingresados por infarto o angina es mucho más amplia que en el caso de la población general. Así, se ha evidenciado que los pacientes que no desayunan o que desayunan incorrectamente son más fumadores, tienen peores hábitos de vida –ya que son más sedentarios-, y presentan un patrón alimentario más alejado de la dieta mediterránea porque pican más entre horas, consumen más grasas y menos pescado”, concreta el experto, quien prosigue que, “además nuestros resultados coinciden con lo ya conocido de que las personas que fuman tienen hábitos nutricionales mucho menos favorables”.

   El desayuno forma parte de los ciclos circadianos del organismo, es decir, un ciclo biológico que abarca las 24h del día, dentro del cual se segmentan las horas de sueño (8h) y las de vigilia (16h). “Cuando nos levantamos, el cuerpo se pone en marcha, se activan los ciclos de cortisol –responsables del aumento de la presión arterial y de los niveles de azúcar por la mañana-, y es el momento en el que hay que subministrarle al cuerpo sus necesidades, idealmente tras la primera media hora. Solo por el hecho de activarnos y de ponernos en pie ya se ponen en marcha estos ciclos circadianos, y el desayuno forma parte de ellos. Cuando no desayunamos retardamos el periodo de saciedad y no proporcionamos la ingesta calórica que el cuerpo necesita para su correcto funcionamiento, de modo que alteramos el ciclo biológico marcado por el propio organismo”, matiza el doctor.

   La omisión del desayuno provoca que el cuerpo active otras vías metabólicas y recurra a otras reservas de energía no adecuadas, liberando ácidos grasos depositados en el hígado y en los músculos. Así, y según cuenta el Dr. Cordero, “el hecho de no desayunar hace que el cuerpo no segregue suficiente insulina –la hormona responsable de reducir los niveles de azúcar en sangre-. Además, los ácidos grasos circulan libremente por la sangre y, aunque suplen de manera temporal la falta de energía proporcionada por la ingesta de nutrientes, son altamente tóxicos para la pared vascular y están relacionados con la aparición de diabetes, cuyo riesgo se puede llegar a triplicar si no se desayuna”.

   Los resultados de este estudio han llevado a la SEC a resaltar la necesidad de desayunar correctamente cada día. El desayuno es una de las principales ingestas del día, ya que está precedida del período más largo de ayuno y reposo, y se considera la comida que más potencia la saciedad. “Tras este periodo de descanso, el cuerpo está más preparado para absorber mayor cantidad de nutrientes. Por ello, y viendo los malos hábitos de los pacientes analizados en este estudio, es muy importante incidir en la educación de la población, tanto en los que presentan problemas cardiovasculares como los que no, para que adquieran el hábito de sentarse diez minutos cada día para desayunar”, explica el doctor.


El desayuno ideal no debe contener sólo líquido (café o té) sino que debe estar acompañado de alimentos sólidos. Así, se considera un buen desayuno aquel que contiene los aportes nutricionales necesarios para el organismo tales como:

Proteínas e hidratos de carbono de absorción rápida: pan, tostadas, cereales o galletas integrales
Lácteos: leche, café con leche o yogurt (se pueden sustituir los lácteos por té)
Vitaminas: consumo de frutos secos y frutas -ya sea en forma de zumo o fruta fresca-.
Fibra: pan integral, cereales y fruta










miércoles, 9 de septiembre de 2015

La reducción de la ingesta de bebidas azucaradas por los niños, asociada a cambios beneficiosos en el colesterol.

Un estudio muestra que los niños que disminuyeron el consumo de este producto registraron un mayor aumento de HDL que aquellos cuya ingesta permaneció igual o aumentó.


   Un estudio para investigar los niveles de lípidos en sangre en asociación con el consumo de bebidas endulzadas con azúcar (SSB, por sus siglas en inglés) en una muestra racial y étnicamente diversa de escolares del área de Boston, Estados Unidos, ha desvelado que hay una asociación inversa entre los cambios en la ingesta de SSB y el aumento del colesterol HDL. El mismo trabajo también ha determinado que una mayor ingesta de bebidas azucaradas se asocia con una concentración superior de triglicéridos.

   En particular, los científicos encontraron que la reducción de la ingesta de SSB de por lo menos una ración por semana se relacionó con un mayor incremento en el HDL-C durante un periodo de un año. Los hallazgos, publicados en The Journal of Nutrition,refuerzan la importancia de minimizar el consumo de bebidas azucaradas entre los niños y adolescentes.

   "Una agrupación de factores de riesgo, incluyendo niveles altos de triglicéridos, HDL-C, resistencia a la insulina y obesidad, sobre todo si comienza en la infancia, ponen a una persona en mayor riesgo de enfermedad cardiovascular en el uturo. En este estudio, hemos tratado de comprender mejor la relación entre los niveles de lípidos y el consumo de SSB en una población escolar en con probables disparidades de salud y donde las intervenciones futuras podrían ayudar a mejorar la calidad de la dieta y el riesgo de la enfermedad", apunta María Van Rompay, primera autora del estudio e investigadora asociada y profesora en la Escuela Friedman de Nutrición y Ciencias Políticas en la Universidad de Tufts, en Massachusetts, Estados Unidos.

   Aunque investigaciones anteriores han relacionado la ingesta de bebidas azucaradas a un mayor riesgo cardiometabólico en los adultos, existe escasa evidencia longitudinal en los niños. Para añadir más sabiduría sobre el fenómeno en los niños, los expertos examinaron las características asociadas con el consumo de bebidas azucaradas en una muestra multiétnica de niños y adolescentes, así como la ingesta media de SSB y los cambios en la ingesta de SSB con respecto a los factores de riesgo clave --HDL-C en plasma y triglicéridos_durante más de 12 meses.

   El impacto de SSBs sobre la obesidad y otros factores de riesgo en niños, incluyendo la dislipidemia (por ejemplo, un alto nivel de triglicéridos y bajos niveles de HDL-C en la sangre) ha sido objeto de estudios observacionales y descriptivos anteriores. Además, las SSBs han sido la principal fuente de azúcares añadidos en la dieta de los niños en Estados Unidos, suponiendo hasta un 10% de la ingesta total de energía (118 kcal en los niños de entre 6 a 11 años de edad y 225 kcal para los de 12 a 19 años de edad) en 2.010.

   En el nuevo trabajo, se inscribió a niños de 8 a 15 años en un ensayo aleatorizado doble ciego de suplementación con vitamina D, el 'Daily D Health Study', dirigido por Jennifer Sacheck, profesora asociada de la Escuela Friedman de Nutrición y Ciencias Políticas en la Universidad de Tufts. La línea de base de la ingesta de SSB era la percepción subjetiva mediante el 'Block Food Frequency Questionnaire for Children' y se tomaron las concentraciones de lípidos en sangre en ayunas en 613 niños y adolescentes.



   Se tomaron medidas longitudinales durante más de 12 meses en 380 de estos jóvenes. El 68 por ciento de los niños eran de hogares con nivel socioeconómico (SES) bajo; casi la mitad tenían sobrepeso u obesidad; el 59% era de grupos no raciales/étnicos blancos/caucásicos. Al inicio del estudio, aproximadamente el 85 por ciento de los niños/adolescentes dijo haber consumido SSBs durante la semana pasada. El 18% de la muestra consumía 7 o más porciones por semana o aproximadamente una porción o más diariamente.

   Un mayor consumo de SSB se asoció con la edad avanzada, la pubertad tardía o el estado posterior a la pubertad y SES más bajo. La ingesta de SSB no difirió entre los grupos raciales y étnicos. Entre los 613 niños/adolescentes al inicio del estudio, los triglicéridos altos estaban relacionados con una mayor ingesta de SSB, tras tener en cuenta los factores demográficos y de comportamiento, el índice de masa corporal, las calorías totales y las medidas de calidad de la dieta.

   Durante el periodo de 12 meses, la media de consumo de SSB no se vinculó con cambios en los lípidos; sin embargo, el aumento en el HDL-C fue mayor entre los niños que disminuyeron su consumo una o más de 12 onzas de porciones de SSB por semana en comparación con aquellos cuya ingesta permaneció igual o aumentó.

   Una mayor ingesta de SSB se vinculó con una menor SES, un mayor consumo total de calorías, una ingesta de frutas/verduras más baja y un estilo de vida más sedentario. Los investigadores señalan que la ausencia de una asociación entre la ingesta de SSB y cambios en los lípidos a lo largo de 12 meses puede ser debido a un error de medición, por ejemplo, la posible clasificación errónea de la ingesta de SSB o un subregistro de SSB especialmente de los niños que tenían sobrepeso u obesidad.

   "Es importante destacar que no sólo la mayoría de SSB tienen alto contenido de azúcar y carecen de valor nutricional, sino que están desplazando a otros alimentos y bebidas que ofrecen alta calidad nutricional, que son fundamentales para el crecimiento y desarrollo de los niños, lo que agrava aún más el potencial efecto nocivo para la salud de SSB", advierte la autorar principal, Jennifer Sacheck.





lunes, 7 de septiembre de 2015

Beber medio litro de agua antes de cada comida puede ayudar en la reducción de peso.

Un estudio muestra que los individuos que tomaron agua antes de las tres comidas principales perdieron de media 4,3 kg a lo largo de 12 semanas, mientras que aquellos que sólo lo hicieron en una comida o nunca, sólo perdieron 0,8 kg.



   Investigadores de la Universidad de Birmingham, en Reino Unido, han demostrado que beber medio litro de agua una media hora antes de las comidas principales puede ayudar a los adultos obesos a perder peso.

   La investigación, que ha sido publicada en la revista Obesity, vendría a demostrar que esta simple intervención podría ser muy beneficiosa a la hora de realizar dietas de adelgazamiento, además de una medida que puede ser fácilmente promovida entre los profesionales sanitarios a través de campañas públicas.

   Para el estudio se reclutaron adultos obesos, que fueron monitorizados durante 12 semanas. Los participantes se dividieron en dos grupos: 41 de ellos debían beber agua antes de las tres comidas principales, y a 43 de ellos se les pidió que imaginaran, antes de comer, que tenían el estómago lleno. Los que tomaron agua antes de las tres comidas principales perdieron de media 4,3 kg durante las 12 semanas que duró el estudio, mientras que aquellos que sólo lo hicieron en una comida, o prácticamente nunca, sólo perdieron un promedio de 0,8 kg.

   "Lo bonito de estos hallazgos está en la simplicidad. Sólo beber medio litro de agua, tres veces al día, antes de las comidas principales puede ayudar a reducir su peso", ha señalado la doctora Helen Parretti, profesora en la Universidad de Birmingham.